Y la gente no se hace una idea de hasta qué punto eso resulta un problema, pues el liberalismo, el socialismo, etc, son en mi opinión teorías políticas que (dentro de sus variantes) pretenden entender la sociedad y sus individuos como un todo homogéneo, y demasiado a menudo no admiten fisuras (para unos, la democracia será liberal o no será; para otros, la lucha de clases es ineludible y hay que escoger bando; etc); su carácter monolítico encuentra, en determinados ámbitos de gran exacerbación, la versión política de la religión, con sus dogmas de fe.
Estas teorías no entienden, o no quieren aceptar, que la sociedad no está fragmentada; que no existen las dos Españas, que no nos dividimos en fachas y rojos, ni en españolazos y separatistas; la interrelación entre los miembros de la sociedad se rigen por lo que llamo mayorías dinámicas. Dinámicas, ¿en qué sentido? En que, según de qué tema estemos hablando y según con qué personas, en unos temas estarán de acuerdo y en otros discreparán. Continue reading




